Siempre nos queda Eurovision junior
Pues vaya. Aquí llenando planas con que si la gastronomía española está al mismo nivel que la francesa, que si Ferran Adriá sale en portada del NY Times y en las Ramblas de Barcelona te las veías y te las deseabas para poder encontrar El Mundo de hoy porque regalaban el ibro de la cocina catalana...
Vamos, que lo rompemos en lo que a gastronomía se refiere ¿no?
Pues no.
O al menos eso es lo que se puede desprender después de que se conozca el resultado del Bocuse de oro, es decir, los Oscar de la gastronomía mundial. Y mira tú por dónde, que de 25 países, España queda el 24, sólo por encima de Suráfrica, y gana Francia.
Aquí va la joyita que se marcó la representación española basándose en la obra de Dalí: un enorme huevo de cristal para el rape con vieira y coral de centollo; una bandeja basada en el reloj daliniano para la ternera con parfait de su riñón y milhoja de atún rojo y hasta 52 ingredientes más que llevaba este último.
Pero que no. Que resulta que los franceses opinan que caca de la vaca lo de aquí y que en sitios como Noruega hacen la ternera mejor que aquí.
Y leo que la delegación española se queja de que el concurso es muy chovinista, que si el viejo recetario francés, que si no se premió el riesgo del plato español...(no he leido nada de las natas pero tiempo...)
¿Pero alguien se cree estos concursos? Al menos los yankis son más legales, y aunque den los Oscar a películas que no valen nada, no engañanan a nadie y dan el premio SÓLO a películas americanas. Pues bien, los franceses igual...Sólo van a premiar la que haga cocina como ellos. Y punto. Vamos, que la cosa está bastante amañada, así que no sé para qué narices se moviliza a tanta gente, se les hace perder tiempo muy preciado de su rato libre para preparar un plato monstruoso y hasta la administración (en este caso el FROM) se apunta al carro por si suena la flauta y los chavales triunfan.
Y si no pues nos montamos unos premios alternativos. Como dice el Pingüe Gourmet en su blog, "¿Si el concurso se llamara “Manolo de oro” y se presentara un francés haciendo cocina francesa le daríamos el manolito?".
Eso sí, mucho cagarnos en que si su cocina es inmovilista. Y esto lo ilustro con el artículo del ABC de hoy que habla sobre el Bocuse. Copio y pego un párrafo: "Un concurso tan anticuado y caduco como las salsas repletas de nata estancadas en los años sesenta que siguen embadurnando la mayoría de los platos que se sirven en el mítico restaurante lionés de Paul Bocuse."
Salió la nata al final...
Pues eso, que si siguen estancados en sus recetarios antiguos, pero aquí los vecinos franceses reconocen a sus maestros fogoneros (Escoffier, Bocuse, Passard, Sanderens) con condecoraciones ilustres Caballeros de la Legión de Honor. Y que sí, que es una medallita, que es una chorrada...pero es un reconocimiento y ya es algo. Aquí es que ni eso. Y por eso ni nos respetan, ni nos hacemos respetar aunque nos creamos los gallitos del corral.
Menos mal que nos queda el Incubo ese en forma de niña que canta lo de "Antes muerta que sencilla" para dejarnos en buen lugar.

