Si la culpa es mía (o sobre cómo arruinar un insigne plato como las migas)
Me pasa por canelo, como me decía mi madre.
Pero me pasa a veces por ir en contra de la modernidad, de las reducciones, de los lechos, de los platos cuadrados, de las bajas temperaturas.
Uno decide volver a los inicios. Igual que si uno coje las grabaciones de Robert Johnson para saber de dónde viene todo, pues ahí que me lanzé a un restaurante extremeño muy recomendado. Con ese adjetivo ya es más que suficiente para saber lo que nos vamos a encontrar en la carta.
Objetivo localizado: Migas de Pastor. Si estamos en un extremeño...qué si no
Situación atmosférica: Afuera en la calle caen alubias con chorizo pero yo adopto la técnica de los habitantes del desierto: aumentar mi temperatura corporal y que sea mayor que la del exterior y en esa diferencia de temperaturas encontraremos el fresquito. Y sí...me gusta una buena sopa de cocido en verano.
Desarrollo del plato: Que nadie se lleve a engaños. Las migas, pese a ser de origen humilde y lo que quieran, es un plato insigne, excelso y al que cualquier mortal debe arrodillarse como Wayne y Garth ante Alice Cooper y gritar "no somos dignos de vosotras, señoras migas". Una cosa es que el cocinero tuviera mal día...y otra muy diferente es comerte unos costrones sin esa grasilla tan deliciosa con tres torreznos y un cubo de un centímetro negruzco que debía ser chorizo.
Resultado: Pues una mierda pinchada en un plato. Paguamos religiosamente y a modo de protesta nos fuimos sin tomar ni postre ni café ni nada. Chincha rapiña.
Y es que a otra cosa no será, pero sobre migas a este su gastrónomo (citandome como lo haría el recién bautizado DJFlow) controla un rato gracias a la tradición familiar que ha desarrollado diversas variantes al respecto (De hecho este blog iba a ser un homenaje a este plato...aunque algún resquicio de guionista me decía en mi interior que eso no tiene recorrido).
Así que para que no digan que si les dejo con la miel en los labios, que no comparto recetas o que si la abuela fuma, aquí va una receta de migas fruto de muchas mañanas de domingo por parte de mi familia.
-Pan de Centeno de Sos del Rey Católico bien seco y cortado en pequeños trozos
-Un buen tocho de tocino de jamón serrano de Uña de Quintana (Zamora) de tipo ahumado
-Ajo, chorizo y un poco de fondo de ternera o caldo de carne
Fundir la grasa poco a poco a baja temperatura. Añadir los ajos y a continuación el pan poco a poco. Rehogar con el fondo poco a poco. Freír aparte el chorizo (queremos que las migas sepan al jamón hombre) y sin que se tuesten añadirlos al pan. Seguir añadiendo fondo poco a poco pero sin empapar el pan.
Nota: no me responsabilizo de cualquier intento de obviar la procedencia de los dos primeros ingredientes; así que no me digan que si es difícil encontrar el pan de centeno o el tocino o el ajo. A mi no me vengan con leches...que para una vez que me da por colocar una receta.



