sábado, diciembre 10, 2005

Ojo gurús de tendencias

Pregunta: ¿Es posible comerse una paella en un hospital?
Respuesta: Sí
Pregunta: ¿Pero se refiere usted a la cafetería del hospital o más concretamente en la habitación del paciente?
Respuesta: En la habitación
Pregunta: Ya claro...usted se refiere a un trato preferencial al paciente, ¿verdad?
Respuesta: Que no coño, que se trata de llevarte un camping gas a una habitación, darle cañita, plantar la paella encima y hacerse el plato en la misma habitación del paciente.
Pregunta: ¿Y dónde fue eso?
Respuesta: Pues según mis informantes, ha sucedido esta semana en un hospital de la capital que para no hacer más leña del árbol caído, no daremos el nombre. Eso sí...la paella no debió llegar ni a hervir porque las enfermeras debieron captar el olor del sofrito y sacaron echando leches todo el kit de paella dominguerohospitalaria....

Y no estamos de broma...que no se juega ni con la salud ni con las cosas de comer

Actualización: Aunque no haya sido en Madrid , mi fuente me informa que las enfermeras de otro hospital han asistido a un cocido en una habitación.

domingo, diciembre 04, 2005

Lo que comen las estrellas

Estaba medio entretenido el otro día con un nuevo libro que me he hecho: Miscelanea gastronómica. No pierdan el tiempo. El libro en cuestión es bastante malo, y centrado en un el Reino Unido...ya saben, ese país del que Tallyrand decía que tiene 3 salsas y 360 religiones...mientras que Francia tiene 360 salsas y tres religiones. Adivinan de dónde era Talleyrand ¿no? No se preocupen, que un día daré cuenta del insoportable chauvinismo francés en lo que a libros de cocina se refiere. Habrá guantazos para todos.
Y entre tanto sistema de medición absurdo, las listas de precio en tiempos de Eduardo I y formas de preparar el roastbeef, me he encontrado con un capítulo con cierto tufillo a Aquí hay tomate...pero apelando al interés general voy a contarlas.
Se trata de las exigencias contractuales en materia de comida de algunas estrellas de la música. Ahí va la lista...sorpréndanse:
Frank Sinatra----24 langostinos grandes bien helados
Snoop Doggy Dog---Sólo fritos
Prince---Cuatro limones, té y hierbas
Brytney Spears---Bolsas de Doritos Cool Ranch
Beach Boys---Un cuenco de pistachos rojos...nunca blancos
Elton John---¡Que no quiero fiambre en el camerino joder!!
Barenaked Ladies---Una fuente de fruta bien presentada. Se ruega imaginación
Aerosmith---Mazorcas de maíz cocidas SÓLO tres minutos y NUNCA sandwiches de pavo (un promotor tuvo la osadia de poner sandwiches de pavo a la banda y casi se convierte en el primer caso clínico de la historia con un pan de molde incrustado en el ano)
Rolling Stones---Nos da igual la comida. Sólo pedimos camareras con ropa bien corta y adecuada para servirnos

Y al hilo de lo que suena ahora mientras escribo esto (1984 de Van Halen) me he acordado de una historia que protagonizó el cante de esta banda, David Lee Roth, en relación a curiosas exigencias gastronómicas durante las giras. La más estridente era que los M&Ms de color marrón estaban estrictamente prohibidos. Otro promotor despistado creyó que no se darían cuenta pero el hiperactivo de David sí que se dio...agarró la mesa y la estampó contra la pared. El agujero que quedó debió ser de campeonato. Años después, en su autobiografía, el cantanbte de Van Halen se defendía de esta historia y argumentaba que se trataba de un truco para ver si los promotores se leían toda la letra pequeña de sus exigencias.

¿Se andarán en España con jerigonzas de este tipo? ¿Serán muy maniáticos Andy y Lucas y sólo pedirán gusanitos Risi?