Estaba medio entretenido el otro día con un nuevo libro que me he hecho: Miscelanea gastronómica. No pierdan el tiempo. El libro en cuestión es bastante malo, y centrado en un el Reino Unido...ya saben, ese país del que Tallyrand decía que tiene 3 salsas y 360 religiones...mientras que Francia tiene 360 salsas y tres religiones. Adivinan de dónde era Talleyrand ¿no? No se preocupen, que un día daré cuenta del insoportable chauvinismo francés en lo que a libros de cocina se refiere. Habrá guantazos para todos.
Y entre tanto sistema de medición absurdo, las listas de precio en tiempos de Eduardo I y formas de preparar el roastbeef, me he encontrado con un capítulo con cierto tufillo a Aquí hay tomate...pero apelando al interés general voy a contarlas.
Se trata de las exigencias contractuales en materia de comida de algunas estrellas de la música. Ahí va la lista...sorpréndanse:
Frank Sinatra----24 langostinos grandes bien helados
Snoop Doggy Dog---Sólo fritos
Prince---Cuatro limones, té y hierbas
Brytney Spears---Bolsas de Doritos Cool Ranch
Beach Boys---Un cuenco de pistachos rojos...nunca blancos
Elton John---¡Que no quiero fiambre en el camerino joder!!
Barenaked Ladies---Una fuente de fruta bien presentada. Se ruega imaginación
Aerosmith---Mazorcas de maíz cocidas SÓLO tres minutos y NUNCA sandwiches de pavo (un promotor tuvo la osadia de poner sandwiches de pavo a la banda y casi se convierte en el primer caso clínico de la historia con un pan de molde incrustado en el ano)
Rolling Stones---Nos da igual la comida. Sólo pedimos camareras con ropa bien corta y adecuada para servirnos
Y al hilo de lo que suena ahora mientras escribo esto (1984 de Van Halen) me he acordado de una historia que protagonizó el cante de esta banda, David Lee Roth, en relación a curiosas exigencias gastronómicas durante las giras. La más estridente era que los M&Ms de color marrón estaban estrictamente prohibidos. Otro promotor despistado creyó que no se darían cuenta pero el hiperactivo de David sí que se dio...agarró la mesa y la estampó contra la pared. El agujero que quedó debió ser de campeonato. Años después, en su autobiografía, el cantanbte de Van Halen se defendía de esta historia y argumentaba que se trataba de un truco para ver si los promotores se leían toda la letra pequeña de sus exigencias.
¿Se andarán en España con jerigonzas de este tipo? ¿Serán muy maniáticos Andy y Lucas y sólo pedirán gusanitos Risi?