Madrí fuzion
Ya han visto en todos los telediarios el manifiesto de Ferrán Adriá sobre la cocina moderna, ¿verdad? Lo de las fotocopias que se comen de Homaro Cantu y el oro de Quique Dacosta. Un par de stands chungos de vinos de Navarra y periodistas moviendo carrillos. Lo han visto ya todo de Madrid Fusión 2006, cita mundial de la gastronomía moderna.
Y sí, por ahí andaba yo el día de inauguración por avatares de la vida, entre la chapa magistral de Ferrán Adria...y digo chapa en referencia a la forma...no tengo nada en contra del fondo, del manifiesto de la nueva cocina y demás...pero hay que jugársela a tumba abierta para soltar uno por uno los puntos del manifiesto de marras para no sobar al respetable. Aunque lo más heavy vino de la mano del kampetxano de Martín Berasategui. COn un par de huevos el 3 estrellas me escribe en la pantalla gigante Rabiolis y Cerecas. Me jode mucho la imagen que intentan darme muchos cocineros de "como sólo he cocinado y no he tenido tiempo para ir a la escuela..." Señores, un tres estrellas Michelín no puede escribir rabiolis. Y no hay nada más que hablar. Por no hablar que Berasategui se tiró retransmitiendo su propio plato con la misma parsimonia que se leería todos los tomos de los presupuestos generales del estado. Joder, hay que tener mucho cuajo para pagar 600 eurazos que costaba el congreso para encontrarme con peña monologando de cosas que sí, que son muy interesantes, pero qué plomazo de presentaciones. Así que me piré cabreado...porque para mi fallos así son carencias de roja, directa y a la rue.
Y es que a veces, no sólo el fondo cuenta...la forma también ayuda a vender...¿o no habrán metido guantazos estos chefs a sus currelas en el pase final cuando no han puesto bien una hierbita o el coulis está mal tirado? Pues esto igual.

