domingo, febrero 26, 2006

La cocina del cachondeo

Ha pasado un mes...y sí, ya es hora de hablar de la cocina del infierno.
Después de tres galas, el concurso está en un ay dentro de la parrilla de Tele5. El viernes hubo una reunión de urgencia en Zeppelin después del último descalabro de audiencia (un 16%). Así que ya sabemos lo que hay ahora: más cañita burra para reflotar el buque: un striptease de la miss moña de turno que pasa de leerse el Práctico o el rostro de Ernesto Neira leyendo el Léxico Gastronómico Científico flipándolo por la cantidad de vitaminas que hay en los alimentos. Y si no funciona a la rue.
Sé que muchos se estarán preguntando cuánto les habrán pagado a Arola y Sandoval por meterse en este fregado. Se lo voy a decir: poco, bastante poco para lo que andan pagando por ahí a otros frikis por poner el jepeto un rato para que se lo abofeteen los contertuluios de turno. Y hasta ahí puedo leer. Porque eso es lo que están haciendo estos dos cocineros: ponerse en la parrilla en plan San Lorenzo para que los churrusquen bien vuelta y vuelta. Por mucho que hayan aparecido estos dos cocineros en la tele hasta ahora (contertulios, imágenes para marcas determinadas) siguen sin tener ni pajolera idea del jardín en el que se han metido: simple y llanamente la televisión. Un medio que deja entrever pocas cosas buenas del trabajo de cada uno. Y si Arola o Sandoval creen que van a enseñar al mundo la presión que hay en cada servicio , el sacrificio y la satisfacción del final del servicio bien llevado...lo llevan clarinete. Ya sé que el medio no es ni bueno ni malo pero a día de hoy no es que sea malo, es tóxico...y si le añadimos la recua de frikis que se han apuntado al carro de las enseñanzas de los dos chefs...pues pueden imaginarse el cachondeo que hay dentro del mundo de la cocina. ¿O alguien se imagina a Dj Kun explicando porqué hay que dorar la carne antes de introducirla en el horno?
Creo que se han equivocado de pleno: quizá hoy sus restaurantes estén llenos (antes también lo estaban...intenten encontrar sitio en el Arola Madrid) pero mañana lo único que les quedará quizá el mismo público pero sobre todo el descrédito ante mucha gente de la profesión.
De momento la cosa pintabastante mal y un programa de TV tiene una diferencia muy clara con un restaurante: si no funciona se elimina de un día para otro. El restaurante intentarás reflotarlo aunque te cueste la vida. El programa de TV es entretenimiento chatarra. El restaurante es algo que le pones algo de ti. El programa de TV es algo que de normal no quieres que figure ni tu nombre...no sea que te vinculen con esa basura. El restaurante es algo que te encanta que lleve tu nombre.
Así que hay que darle las gracias a los dos chefs por no cargarse ese binomio y que La Cocina del Infierno se vaya a tomar por culo lo más pronto posible (me jode porque estoy mandando al paro a mucha gente y algunos incluso los conozco). Doble favor que nos hace a los que nos gusta tanto el mundo de la televisión como el mundo de la gastronomía.