Con la Iglesia hemos topado...

La grasa es pecaminosa. Leo en El País:
Las dietas religiosas aseguran que la obesidad es pecado.
¿Qué pensará de todo esto el Monseñor Jose H. Gómez, Arzobispo de la diócesis de San Antonio en México?
¡No....no me ha subido la maldita masa!

El fin del mundo se acerca definitivamente...